Cosmonauta Multidimensional
En 1926 fue publicado el libro El misterio de las catedrales, que hacia un recorrido del arte gótico en Francia y que proponía realizar una demostración curiosa, ya que, según él, los maestros alquimistas de la Edad Media habrían dejado testimonio de su ciencia en la arquitectura de los principales edificios religiosos del país. El libro estaba firmado por Fulcanelli quien es ciertamente el más famoso y el más misterioso de los alquimistas del siglo XX. En los reducidos círculos de los esotéricos, se lo considera como un “gran maestro”. Pero este no asistía a ninguna reunión de los esotéricos hasta que en el otoño de 1926, apareció la prueba de la existencia del maestro: un libro titulado: “El misterio de las catedrales”, publicado en una edición de 300 ejemplares. El texto aparecía firmado por Fulcanelli. El autor arrastraba a sus lectores a una serie de interpretaciones esotéricas de algunos monumentos muy conocidos, ya que se trataba de catedrales góticas. Dando pruebas de una erudición sorprendente y de un perfecto conocimiento, tanto de la historia del arte como de los símbolos esotéricos descubre en los edificios cristianos supuestos códigos con los secretos de los alquimistas. Por ejemplo, señala que en el pórtico de la catedral de Nuestra Señora de Paris una estatua de la Virgen lleva unos medallones que representan los siete planetas asociados a los siete metales utilizados por los alquimistas: el Sol (oro), Mercurio (mercurio), Saturno (plomo), Venus (cobre), a Luna (plata), Marte (fierro) y Júpiter (estaño), Según él las claves de la transmutación, es decir, la operación de alquimia que consistía en transformar los metales en oro se encontraban disimuladas en el pórtico de tal modo que sólo los iniciados podrían descubrirlas. 

En 1926 fue publicado el libro El misterio de las catedrales, que hacia un recorrido del arte gótico en Francia y que proponía realizar una demostración curiosa, ya que, según él, los maestros alquimistas de la Edad Media habrían dejado testimonio de su ciencia en la arquitectura de los principales edificios religiosos del país. El libro estaba firmado por Fulcanelli quien es ciertamente el más famoso y el más misterioso de los alquimistas del siglo XX. En los reducidos círculos de los esotéricos, se lo considera como un “gran maestro”. Pero este no asistía a ninguna reunión de los esotéricos hasta que en el otoño de 1926, apareció la prueba de la existencia del maestro: un libro titulado: “El misterio de las catedrales”, publicado en una edición de 300 ejemplares. El texto aparecía firmado por Fulcanelli. El autor arrastraba a sus lectores a una serie de interpretaciones esotéricas de algunos monumentos muy conocidos, ya que se trataba de catedrales góticas. Dando pruebas de una erudición sorprendente y de un perfecto conocimiento, tanto de la historia del arte como de los símbolos esotéricos descubre en los edificios cristianos supuestos códigos con los secretos de los alquimistas. Por ejemplo, señala que en el pórtico de la catedral de Nuestra Señora de Paris una estatua de la Virgen lleva unos medallones que representan los siete planetas asociados a los siete metales utilizados por los alquimistas: el Sol (oro), Mercurio (mercurio), Saturno (plomo), Venus (cobre), a Luna (plata), Marte (fierro) y Júpiter (estaño), Según él las claves de la transmutación, es decir, la operación de alquimia que consistía en transformar los metales en oro se encontraban disimuladas en el pórtico de tal modo que sólo los iniciados podrían descubrirlas. 

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    En 1926 fue publicado el libro El misterio de las catedrales, que hacia un recorrido del arte gótico en Francia y que...
  2. 9ben ha publicado esto